domingo, 20 de septiembre de 2009

LA CESAREA
















Después de 2 meses en los que mi niña ya está entre nosotros voy a comentaros cómo fue. La vida nos ha cambiado totalmente, pero antes voy a relataros todo.





El día 17 de julio, fui a monitores como tenía en la cita y después a consulta, la gine me revisó y me comentó que si tenía algo que hacer el 20 de julio, yo le contesté que no y entonces me dijo, bueno pues ingresarás de domingo 19 y el 20 te haremos la cesárea......... vaya chasco me llevé- no estás preparada para esto, siempre dije que no era lo mismo parir que hacerte una cesárea, cuandpo te pones de parto no sabes el día ni la hora que va a ocurrir, no te da tiempo a pensar, sin embargo, yo tuve todo un fin de semana para pensar en que el lunes me iban a abrir literalmente y me iban a sacar a mi bb de mi vientre, de mis entrañas donde había permanecido durante casi nueve meses y que con tanto amor y cariño lo había sostenido.





Ese fin de semana fue horrible después de un mal entendido con mi suegra y pasarme todo el sábado llorando entre nervios y disgusto llegó el domingo, ingresé a las 6:30 de la tarde aunqe no me asignaron habitación hasta las 8 casi, me hicieron para ingresar un tac, mirar tensión etc, estaba como una moto, me asignaron la habitación 225b.





No sabía exactamente la hora de la cesárea, a lo largo de la mañana me dijeron.... otra agonía de espera.





A las 6 de la mañana, del lunes entró una enfermera a la habitación y me dijo que me fuera duchando que iba a ser a las 9. Al final a las nueve no hasta las 11 no me vinieron a buscar. Cuando vino la camilla creía que se me caía el mundo, es un cumulo de sentimientos que no pueden ser explicados con palabras, me tuvieron largo rato esperando en la antesala de quirófano, yo sudaba y sudaba, en mi vida había sudado tanto os lo juro. Llegó el momento y comenzaron, parecía que estaba en un capítulo de hospital central, una enfermera estuvo todo el tiempo secándome el sudor, acariciándome la cara y tranquilizándome aunque veía que era imposible. para mi, lo peor de la operación fue la anestesia, me tuvieron q pinchar mas de 5 veces, un dolor insorpotable. La operación transcurrió sin complicaciones en todo momento me decían lo que me hacían, incluso sentí como sacaban a mi Nerea, pero no os preocupéis porque en ningún momento sentí dolor.





Cuando nació no lloró, lo hizo después cuando se la llevaron, a mí sólo me la enseñaron un momento, lo justo para darle unos besitos y ya, me tenían que coser.















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